Sobre la descendencia de las Orcas

por firmm Team

Texto: Brigitte, Fotos: firmm

El 6 de agosto tuvimos tiempo suficiente para observar a la hembra de Orca Lucía con sus dos crías: Lucía pescó un atún y lo entregó a su hija Estrella de aproximadamente tres años. Esta, a la vez, parecía haber sido instruida de enseñarle a la pequeña Manuela, que solo debe tener unos meses, cómo comer atún. Fue maravilloso observar cómo Estrella se dedicó activamente a esta tarea. Durante el mes de agosto vimos 4-5 Orcas adultas con tres crías (incluida Estrella) y una recién nacida (Manuela) en numerosas salidas.

Estrella con su inconfundible aleta dorsal

Las hembras de Orca alcanzan la madurez sexual con unos 13 años. Tienen un cachorro cada 3 a 12 años y lo amamantan durante unos 18 meses.
Las madres poseen dos glándulas mamarias escondidas bajo pliegues de piel. Cuando el bebé toca la glándula, ésta expulsa la leche que es muy rica en grasa para no diluirse dentro del agua. A partir de los 18 meses la cría comienza a cazar sus propias presas. En este punto, la cría todavía recibe ayuda y los adultos comparten sus presas muertas con ella o le llevan presas vivas. Los retoños mantienen a sus madres constantemente ocupadas durante los primeros meses. Los bebés de ballena apenas duermen durante su primer mes de vida, así que sus madres tampoco. Científicos de la Universidad de California escriben que los cachorros sorprendentemente no necesitan el sueño para su desarrollo. Solo cuando alcanzan los seis meses de edad descansan tanto tiempo como las Orcas adultas, que son entre cinco y ocho horas al día. Para sus madres debe ser una fase agotadora. Sin embargo, para las crías esta fase sin sueño es muy importante por distintas razones: deben subir a la superficie más a menudo para respirar; no son tan fáciles de atacar para los depredadores y el movimiento les ayuda a mantener la temperatura corporal hasta que hayan desarrollado una capa protectora de grasa de varios centímetros.

Existe una relación muy estrecha entre las madres y sus hijos. Investigadores han observado a menudo que las madres no querían separarse de sus hijos muertos. Una madre Orca en Canadá no soltó a su bebé durante 17 días y lo llevó consigo para que no se hundiera en el mar.

Los grupos de Orcas tienen una estructura matriarcal. Está la hembra líder junta a sus descendientes. También los hijos varones se quedan de por vida con la madre. Solo abandonan el grupo para aparearse y después vuelven, sus descendientes se crían en otros grupos. Los cachorros de las hijas se quedan en el grupo y son cuidados por todas las hembras juntas. Incluso las otras hembras a menudo hacen de “Babysitter”. Los pequeños aprenden de las ballenas adultas observando e imitándolas. El conocimiento se transmite de una generación a otra. Todo el grupo se beneficia de la experiencia y del conocimiento de las hembras mayores. Juegan un rol importante en la caza y conocen las mejores zonas de pesca. Orcas en todo el mundo tienen distintos comportamientos, presas y métodos de caza. Las abuelas juegan un papel importante en la transmisión de la compleja cultura. Con aproximadamente 40 años las hembras de Orca se vuelven estériles, no obstante, pueden vivir hasta los 90 años.
Equipos de investigación de varias universidades de Inglaterra sospechan que las Orcas son los animales no humanos con la menopausia más larga. ¿Pero por qué? Los investigadores piensan que las mayores probablemente estén en desventaja frente a sus hijas y nietas en la competencia reproductiva y por eso entran en la menopausia. Aunque no tienen descendencia propia, cumplen la importante función de cuidar de la de sus hijas y ayudarles a buscar alimento. Parece que esto contribuye de forma significativa al éxito reproductivo de la especie.

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