¡Volvemos!

A partir del 1 de julio volvemos a la mar con las ballenas y los delfines. Esperamos recibirles pronto de nuevo y les deseamos unas relajantes vacaciones. Encontrarán información sobre las medidas necesarias de higiene y seguridad en Salidas diarias.

Nos vemos pronto en Tarifa, Katharina Heyer y el equipo de firmm

Un día inolvidable

por Katharina Heyer

Fotos: firmm

El 30 de septiembre será inolvidable para nosotros. Comenzó con una espesa niebla, que siempre es un gran reto para todo nuestro equipo. Dos barcos completos (aprox. 90 personas cada uno) tuvieron que ser retrasados por 2 horas y el tercer barco también, por una hora completa. Es una prueba de paciencia para todos y nunca faltan los impacientes entre los huéspedes de vacaciones en espera, con lo que la tripulación de tierra tuvo que lidiar. Cuando la niebla desapareció, comenzamos nuestro primer viaje y pronto pudimos descubrir el primer gran grupo de delfines, para alegría de los muchos niños. La mar era un espejo, no se sentía ni una brisa. Pronto aparecieron 4 Cachalotes, lo que fue una buena recompensa por la larga espera.

El segundo viaje fue aún más espectacular: 9 Cachalotes, en grupos de 2 o 3, claramente visibles para todos los huéspedes en el agua cristalina y lisa. ¡De repente, para sorpresa de todo@s, un Cachalote apareció debajo de nuestro barco! ¡Debió habernos localizado, porque salió a la superficie muy lenta y cautelosamente por el lado derecho del barco! Cuando el Cachalote de 18 metros de largo apareció desde la profundidad, incluso aquellos de nosotros con experiencia nos quedamos sin aliento. Justo en la esquina derecha del barco estaba sentada una niña en una silla de ruedas y así tuvo una vista maravillosa de la ballena en primer plano. El Cachalote se fue tranquilamente para tomarse su tiempo de descanso antes de volver a descender a las profundidades.

En el tercer viaje tuvimos a la tripulación de tierra a bordo, para que pudieran relajarse del día estresante. Todavía estaba totalmente calmo y quedaba una bruma mística, cuando apareció un Rorcual Común, al que pudimos acompañar por un rato. Poco después nos acompañó un animado grupo de Delfines Comunes, que realmente encantó a nuestros huéspedes. Se podían observar inusualmente bien en las aguas cristalinas. 4 Cachalotes, cuyo blanco soplo apenas se veía en la distancia sobre la superficie de espejo, compusieron la escena final de ese día extraordinario.

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