¡Volvemos!

A partir del 1 de julio volvemos a la mar con las ballenas y los delfines. Esperamos recibirles pronto de nuevo y les deseamos unas relajantes vacaciones. Encontrarán información sobre las medidas necesarias de higiene y seguridad en Salidas diarias.

Nos vemos pronto en Tarifa, Katharina Heyer y el equipo de firmm

Tarde, pero sí. ¡Volvemos!

por firmm Team

grosse Tuemmler

Texto: Edeltraud Photos: firmm

En los años anteriores siempre había tenido un cosquilleo en el estómago y grandes expectativas durante la primera salida de la temporada. Este año no hay nada de todo eso, y es por la situación en la que nos encontramos todos esta vez. Hace muy poco que nos informaron desde el Gobierno de las condiciones higiénicas en las que se nos permite hacer excursiones de observación.

Hemos implementado todas las normas. Queremos que todos nuestros visitantes puedan estar tranquilos y sin preocupaciones. Es importante que puedan disfrutar de las ballenas y los delfines sin miedo a pesar de estos tiempos tan difíciles, o quizás especialmente por ello.

Participo en una salida de tres horas, y como siempre estoy ansiosa por ver a los animales que esperamos encontrar. Ahora sólo quiero mirar, sentir el viento en mi cara y estar presente en el aquí y ahora.

Hay mucha calma en el barco, todos miramos y disfrutamos del paseo.

Nos acompaña una bandada de Pardelas Cenicientas. El ambiente y el escenario de color y luz son impresionantes.

Lo primero que vemos es una familia de Delfines Mulares. Para la gran alegría de los niños, durante un rato se acercan mucho al barco y nos acompañan. Se puede escuchar un Ahhh y el familiar chasquido de las cámaras es omnipresente.

Luego vemos muchos grupos de Calderones Comunes, algunos pasando cerca del barco. Especialmente nos encanta ver que hay muchos jóvenes, e incluso un bebé recién nacido.

A continuación, aparece una docena de Delfines Listados y poco después la voz de Katharina suena por el micrófono: Por favor, agárrense, vamos a navegar rápido. A las 11 se puede ver el soplo blanco de un Cachalote.

Y ahí yace: el gigante de 18 metros de largo, recuperándose de su última inmersión. Una vez más hay un silencio devoto. Sólo cuando el Cachalote se arquea para luego sumergirse majestuosamente, los sorprendidos Ahhhs y Ohhhs vuelven a sonar. Nos muestra su magnífica aleta caudal, que hace latir más rápido el corazón de cualquiera que la observa.

Podríamos haber mirado durante horas.

También los niños se lo pasaron muy bien en esta salida. Me impresionó la disciplina de los participantes y la comprensión por las medidas de higiene ligadas a la participación en la excursion. ¡Gracias a todos!

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