"Día de los Océanos"

por firmm Team

El tercer viaje del día comenzó un poco raro, un pasajero que decía ser salvavidas se rehusaba a ponerse el chaleco flotador, obligatorio a bordo del barco. Estaba brumoso y la mar picada. Cuando llegamos a la carretera sur del dispositivo de navegación del Estrecho avistamos un soplo a dos millas hacia el este y poco después otro al lado. Para llegar tuvimos que dar máquina contra viento y olas, los pasajeros pegaban saltos sobre sus bancos, con los pantocazos que pegaba el casco del barco en planeo.

05.31

El segundo soplo había desaparecido pero pudimos observar bien al primer cachalote hiperventilando, para luego mostrar la majestuosa aleta caudal al bucear. De pronto apareció nuevamente el soplo sospechoso y al lado otro cachalote hasta el cual no pudimos llegar antes de que se fuera a pique.

A media milla hacia el Este saltaban Delfines Mulares y pensamos: "habrá sido eso lo que confundimos con un soplo, los salpicones de los saltos de los Mulares".

06.08

Que raro que se alejaban tan rápido hacia el Mediterráneo. De pronto lo vimos otra vez y esta vez lo pudimos distinguir bien, un gran Rorcual Común nadando hacia el Este, acompañado por cuatro Delfines Mulares, que emergían y se sumergían con el. El grupo había estado nadando todo el tiempo en frente a nuestras narices mientras que en su camino había aparecido un cachalote después del otro.

06.05

Luego de acompañar al Rorcual por media hora tuvimos que volver y decidimos aprovechar el tiempo restante para buscar Calderones. El sol estaba bajo e iluminaba el horizonte brumoso. Un carguero oscuro a 2 millas de distancia se movía hacia nosotros, cuando en su proa apareció otro soplo de cachalote, que contrastaba con el casco oscuro del barco. En realidad no tenía mucho sentido alcanzarlo contra la corriente antes de que buceara pero lo intentamos, por lo menos la gente no saltaría de los bancos con las olas a favor ahora. Cuando estábamos a media milla vimos calderones y decidimos parar la carrera.

06.08

Los Calderones estaban de buen rollo, algunos se acercaron, otros saltaban o salpicaban con la aleta caudal. Cuando pensamos que había culminado el viaje y nos dispusimos a volver apareció otro cachalote a 200 m de nuestra posición. Los Calderones comenzaron a nadar hacia él y nosotros los seguimos, ¿por qué no aprovechar la ocasión?

06.01

En el camino de vuelta nos cruzamos con un grupo de Delfines Listados, ¡qué salida!

23.07

Aún así hay personas que no están satisfechas, como un pasajero que se molestó de que no paramos con los Listados para sacar fotos, por falta de tiempo. Con las olas que había en el hilero de corriente en el cual se movían estos delfines de cualquier modo no le hubiera salido ni una foto buena. Pero después de tal salida casi nada lo saca a uno de quicio y se toman las cosas con filosofía. "Cuanto más tiene, más quiere"; así es el humano con frecuencia.

-Jörn-

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